Sí, una pena, porque la banda suena genial en el disco… pero en el directo, se queda en un cinco raspado.
Conocí a Supersubmarina hace ya dos años, cuando todavía no habían sacado “Electroviral“. Fueron los teloneros de Pereza en un concierto reducido en la sala Siroco. Cuando los vimos pensamos: “que jovenzuelos más monos” y les ahuguramos un éxito entre el sector del público femenino, porque el que canta (José Chino) tiene su no se qué, que mola.
Me gusta Supersubmarina, me gustan sus temas de letras facilonas, algo ñoñas para mi queridísimo amigo Javi y en el concierto de esta noche me he echado tres dancings que les han salvado del suspenso.
Pero ¿por qué?
La culpa de todo no la tiene Yoko Ono, pero si el ingeniero de sonido se llama así, entonces sí, la culpa es de ella.
La primera mitad del concierto el sonido ha sido… ¿pésimo? no, lo siguiente. En el primer tema sólo se oía la voz y la batería, y para temas de guitarras, que éstas no suenen, es un #fail muy gordo. Quizás haya sido también un poco la acústica de la sala, pero no puedo saberlo porque era la primera vez que estaba en la sala Penélope, así que de momento el chaparrón se lo gana el grupo. Por otro lado, se nota la juventud, no sólo en la actitud y el look, si no en la forma de tocar. Aún se les escapa alguna nota y no se les ve del todo cómodos con los instrumentos.
Por lo demás, tocaron todo el repertorio del disco, a excepción de la versión de “Chas! y aparezco a tu lado” (gracias!!!) y temas que incluirán en su nuevo album, además de una versión del “Paperback writer” de The Beatles.
Momentos casi orgásmicos: “Centro de atención”, “Supersubmarina” y sobre todo “Ola de calor”.
Una pena que me dejaran algo fría.
Y abrígame con poros de tu piel…



Hola María. Suscribo todo lo que dices.
La impresión que me dió es que bien la voz, bien la música , bien ambos, iban desacompasados. Todo sonaba extráñamente lento y arrítmico.
Yo tuve la ocasión de escucharles este año en un parquecito de La Roda y sonaron mucho, mucho mejor.
Pero no pienso que la culpa fuera de ningún técnico de sonido. Más bien falta de profesionalidad y de experiencia. Las sustancias colocantes mejor se toman después del trabajo, no antes.